Los Angeles,
20
October
2026
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Caminar Reduce la Fatiga en Sobrevivientes de Cáncer Colorrectal

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Un Estudio Dirigido por Cedars-Sinai Descubre Que la Actividad Física Constante Dos Años Después del Tratamiento También Mejora la Calidad de Vida

La actividad física constante —especialmente caminar— puede reducir la fatiga y mejorar la calidad de vida de los sobrevivientes de cáncer colorrectal, según un estudio dirigido por investigadores de Cedars-Sinai Health Sciences University. Históricamente, casi el 40% de los sobrevivientes ha reportado fatiga persistente. Los nuevos hallazgos, publicados en el Journal of the National Comprehensive Cancer Network (JNCCN), señalan una opción accesible y de bajo riesgo para aliviarla.

El estudio descubrió que los pacientes se beneficiaron si comenzaban a hacer ejercicio en cualquier momento durante el primer año después de su diagnóstico.

Jane Figueiredo, PhD“La fatiga relacionada con el cáncer es diferente de la fatiga común”, dijo Jane Figueiredo, PhD, líder del programa de Prevención y Control del Cáncer y directora de Investigación de Salud Comunitaria y Poblacional en Cedars-Sinai Cancer, así como autora correspondiente del estudio. “Estos pacientes no pueden sentarse en un escritorio para trabajar, caminar por el pasillo hasta el baño o incluso vestirse en algunos casos, y descansar no los ayuda. La fatiga afecta sus relaciones con familiares y amigos, y puede durar años después de que termina el tratamiento”.

La fatiga relacionada con el cáncer puede deberse a múltiples factores, dijo Figueiredo, incluido el deterioro del tejido muscular causado por la enfermedad, los efectos secundarios del tratamiento y la carga emocional asociada con tener una enfermedad tan grave.

Estudios anteriores han demostrado que los planes de ejercicio estructurados y supervisados de cerca pueden reducir la fatiga, mejorar la función física e incluso aumentar la supervivencia general al cáncer. En este estudio, los investigadores querían analizar la actividad física en un entorno real y determinar qué cantidad e intensidad de ejercicio ayudaría más a los pacientes, dijo Figueiredo.

Los investigadores analizaron datos de más de 1,700 pacientes con diagnóstico reciente de cáncer colorrectal que participaron en el estudio ColoCare, una investigación a gran escala realizada en Cedars-Sinai y otros seis centros.

Durante los dos años posteriores a su diagnóstico, estos pacientes informaron con qué frecuencia realizaban actividades físicas, como caminar, hacer tareas domésticas y practicar deportes recreativos, como natación o yoga. También informaron su nivel de fatiga y varias medidas de calidad de vida, entre ellas su estado emocional, capacidad para concentrarse y recordar, y participación social.

Robert Figlin, MDLa mayoría de los participantes eran sobrevivientes de cáncer que habían completado su tratamiento. Los pacientes que informaron realizar actividad física con regularidad presentaron niveles significativamente menores de fatiga y una mejor calidad de vida. Caminar de manera constante mostró el mayor impacto positivo. Esto también fue cierto para los pacientes que no eran particularmente activos al momento de recibir su diagnóstico.

“Supuse que las personas que realizaban actividades más intensas tendrían los mejores resultados, pero no fue así”, dijo Louisa Liu, MD, autora principal del estudio y becaria de hematología y oncología en Cedars-Sinai Cancer durante la investigación. “Descubrimos que la constancia, más que la intensidad del ejercicio, era lo más beneficioso. Caminar puede hacerse al ritmo de cada persona y adaptarse fácilmente a su nivel de energía y capacidad física, por lo que los pacientes que caminaban podían hacerlo con mayor constancia”.

Figueiredo dijo que la actividad física podría abordar muchos de los factores que causan la fatiga relacionada con el cáncer.

“La fatiga es un problema multidimensional, y la actividad física puede ayudar a mejorar desde la masa muscular y el metabolismo hasta el bienestar mental y el funcionamiento diario”, dijo. “Es alentador observar beneficios tan importantes de algo tan sencillo, accesible y de bajo riesgo”.

Liu señaló que los hallazgos del estudio deben validarse en ensayos clínicos más formales, pero que incluso ahora pueden ayudar a los pacientes y sentar las bases para futuras investigaciones.

“El cáncer es una enfermedad compleja que afecta a las personas de muchas maneras”, dijo Robert Figlin, MD, director interino de Cedars-Sinai Cancer. “Nuestros médicos y científicos están investigando todos los aspectos de la enfermedad para encontrar soluciones prácticas que mejoren los resultados de los pacientes y su vida diaria”.

Entre los autores adicionales de Cedars-Sinai se encuentran Elham Kazemian, PhD; Nicole C. Loroña, PhD; Celina Shirazipour, PhD; Jun Gong, MD; Nathalie Nguyen, MPH; y Howard Kaufman, MD.

Otros autores son Sylvia L. Crowder, PhD; Victoria Damerell, PhD; Kathi Mooney, PhD; Mary C. Playdon, PhD; Cornelia M. Ulrich, PhD; Christopher I. Li, MD, PhD; David Shibata, MD; Adetunji T. Toriola, MD, PhD; Jennifer Ose, PhD; Anita R. Peoples, PhD; Sheetal Hardikar, PhD; Erin M. Siegel, PhD; Julienne E. Bower, PhD; Biljana Gigic, PhD; Aasha I. Hoogland, PhD; Xiaoyin Li, PhD; Brent J. Small, PhD; y Heather S. L. Jim, PhD.

Financiamiento: Este trabajo recibió apoyo de una subvención del National Institute of Nursing Research, R01NR018762 (investigadoras principales: Jane C. Figueiredo y Heather S. L. Jim). El estudio ColoCare recibió apoyo de los Institutos Nacionales de la Salud, U01 CA206110 (investigadores principales: Cornelia M. Ulrich, Jane C. Figueiredo, Christopher Li y Erin Siegel).

La Universidad de Ciencias de la Salud de Cedars-Sinai está impulsando investigaciones innovadoras y formando a los futuros líderes en medicina, ciencias biomédicas y ciencias de la salud afines. Más información sobre la universidad.