Los Angeles,
06
July
2026
|
09:15 AM
America/Los_Angeles

Después del Incendio: Cómo Proteger Tus Pulmones

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La Neumóloga Pediatra Irina Dralyuk, MD, de Cedars-Sinai Guerin Children's, Explica Cómo Reducir el Riesgo de Enfermedades Respiratorias Tras la Exposición al Humo

Irina Dralyuk, MDLos incendios pueden dejar mucho más que daños visibles. El humo persistente y los contaminantes que permanecen en el aire tras el reciente incendio en un almacén del vecindario de Boyle Heights, en Los Ángeles, podrían seguir afectando la calidad del aire durante semanas o incluso meses. La exposición a los contaminantes liberados durante el incendio y después de que fue extinguido puede aumentar significativamente el riesgo de desarrollar problemas respiratorios y otros trastornos de salud.

Mientras que algunas personas solo presentan irritación temporal, otras, especialmente los niños, los adultos mayores y quienes tienen enfermedades preexistentes o problemas respiratorios, pueden experimentar efectos más graves o de larga duración.

Cedars-Sinai Newsroom conversó recientemente con Irina Dralyuk, MD, directora de Neumología Pediátrica de Cedars-Sinai Guerin Children's, sobre los riesgos para la salud asociados con la exposición al humo de los incendios, quiénes son más vulnerables y qué medidas pueden tomar las personas para protegerse.

¿Cuáles son los riesgos para la salud después de un incendio como el ocurrido en el almacén de Boyle Heights?

Después de un incendio, la calidad del aire puede verse afectada durante un período prolongado. Los incendios liberan una gran variedad de sustancias químicas y partículas finas al aire, y muchas de ellas pueden no identificarse de inmediato mientras los materiales continúan ardiendo y descomponiéndose.

Las primeras semanas después del incendio suelen ser las más preocupantes, pero es recomendable mantener las precauciones durante al menos dos o tres meses. En las personas con enfermedades respiratorias, sistemas inmunitarios debilitados o mayor sensibilidad a los contaminantes ambientales, los efectos en la salud pueden prolongarse mucho más, incluso hasta un año.

¿Quiénes deben tener especial cuidado después de un incendio?

Algunos grupos tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones, entre ellos los bebés y los niños pequeños, especialmente los nacidos prematuramente; los adultos mayores; las personas con el sistema inmunitario debilitado; y quienes viven con enfermedades pulmonares crónicas como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o fibrosis quística.

Sin embargo, incluso las personas con pulmones sanos deben tomar en serio la exposición al humo. Los contaminantes presentes después de un incendio pueden provocar inflamación o problemas respiratorios en personas sin enfermedades previas, por lo que todos deben tomar medidas para protegerse cuando la calidad del aire sea deficiente.

¿Qué precauciones pueden tomarse después de un incendio?

Una de las formas más eficaces de reducir la exposición a contaminantes dentro del hogar es utilizar purificadores de aire. Es importante elegir un equipo adecuado para el tamaño de la habitación y reemplazar los filtros con regularidad. También se recomienda cambiar los filtros del sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) siguiendo las indicaciones del fabricante.

Si es posible, limite las actividades que permitan la entrada de aire contaminado al interior de la vivienda. Cuando la calidad del aire sea mala, considere utilizar ventiladores en lugar del aire acondicionado, ya que este último suele introducir aire del exterior al hogar. Si necesita permanecer al aire libre, use una mascarilla bien ajustada en los días con mala calidad del aire, especialmente durante las semanas y meses posteriores al incendio.

¿Cuándo se debe buscar atención médica?

Incluso síntomas leves, como irritación o picazón en la garganta, ojos irritados o tos persistente, pueden ser señales de que el humo está afectando el organismo y no deben pasarse por alto.

Las personas que presenten tos, sibilancias, falta de aire o dificultad para respirar deben consultar a un médico o acudir a un centro de atención de urgencias. Según los síntomas, el médico podría recomendar estudios como una radiografía de tórax o pruebas de función pulmonar. También puede evaluar los pulmones y determinar si son necesarios medicamentos, incluidos inhaladores, tratamientos con nebulizador o medicamentos por vía oral, para reducir la inflamación, abrir las vías respiratorias y mejorar la respiración.

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