Los Angeles,
08
January
2026
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08:00 AM
America/Los_Angeles

Un Año Después de los Incendios en L.A.: La Resiliencia en Acción

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Experto en Psiquiatría de Cedars-Sinai Explica por qué la Adaptabilidad, la Flexibilidad, la Conexión y el Propósito son Clave Mientras los Habitantes del Sur de California Continúan Recuperándose del Desastre

Un año después de que los incendios forestales destrozaron Pacific Palisades y Altadena, trastocando la vida de cientos de miles de personas en todo Los Ángeles, muchos residentes aún siguen en proceso de recuperación: reconstruyendo sus hogares, restableciendo sus rutinas y afrontando las secuelas emocionales del desastre.

Mientras las comunidades conmemoran este aniversario, las preguntas sobre la resiliencia cobran especial relevancia: ¿Qué significa ser resiliente? ¿Las personas resilientes comparten rasgos en común? ¿Se puede fortalecer la resiliencia con el tiempo?

Las respuestas, según Itai Danovitch, MD, presidente del Departamento de Psiquiatría y Neurociencias del Comportamiento de Cedars-Sinai, son complejas y tienen múltiples matices.

Itai Danovitch, MD“La idea de que la resiliencia consiste simplemente en ‘levantarse por sí solo’ es una simplificación excesiva”, dijo Danovitch. “Cuando pensamos en la resiliencia, debemos evitar aplicar nuestro propio marco a la situación de otra persona. En cambio, debemos reconocer que existen distintas condiciones que influyen en su respuesta”.

El equipo de Cedars-Sinai Newsroom conversó recientemente con Danovitch sobre la ciencia de la resiliencia, el papel del significado y la conexión social, y lo que el último año revela sobre la resiliencia mientras los angelinos continúan recuperándose y adaptándose.

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia suele malinterpretarse. En realidad, es la capacidad de adaptarse: enfocarse en aquello que se puede controlar para afrontar mejor lo que no se puede controlar. En su esencia, la resiliencia implica flexibilidad: ajustar expectativas, comportamientos y estrategias de afrontamiento en respuesta a circunstancias cambiantes.

¿Las personas resilientes comparten rasgos en común?

No existe un perfil único de resiliencia, ya que las personas difieren ampliamente en sus habilidades, recursos y circunstancias. Un artista, un atleta profesional y un cirujano pueden apoyarse en estrategias muy distintas para enfrentar el estrés y la adversidad. Algunas personas tienen una visión más optimista, mientras que otras son más cautelosas o escépticas. Ambos enfoques pueden ser valiosos. La fe y la espiritualidad pueden servir como anclas para algunas personas, mientras que otras encuentran distintas formas de mantenerse firmes en tiempos difíciles. Existen múltiples maneras de responder al mundo que nos rodea, y la resiliencia tiene menos que ver con tener los rasgos “correctos” y más con saber usar las herramientas disponibles de una forma que se adapte a nuestra vida.

¿Existen elementos comunes?

Aunque la resiliencia se manifiesta de manera diferente en cada persona, un área de investigación relacionada se centra en la construcción de significado, un concepto estrechamente asociado con el psiquiatra y sobreviviente del Holocausto Viktor Frankl, autor de El hombre en busca de sentido. Frankl sostenía que, incluso frente a un sufrimiento profundo, la capacidad de encontrar un propósito puede ayudar a preservar el sentido de identidad. Si se puede crear o encontrar significado, se puede adaptar, y si se puede adaptar, se puede sobrevivir.

¿Qué otros factores influyen en la resiliencia?

Como la mayoría de las características psicológicas, la resiliencia está moldeada por la biología, la psicología y el entorno social. Las experiencias tempranas en la vida importan. La estabilidad, el amor y el apoyo pueden fortalecer las habilidades de afrontamiento, mientras que el trauma también puede dejar huellas duraderas. Sin embargo, la resiliencia no puede predecirse únicamente a partir de la infancia. Las experiencias de desarrollo interactúan con predisposiciones biológicas de maneras que no siempre son lineales ni previsibles.

¿Se puede mejorar la resiliencia?

Sí. Existe una amplia investigación sobre cómo recuperarse de la adversidad; lo resumiré en cuatro grandes categorías. La primera es mejorar la conciencia emocional: aprender a reconocer, nombrar y expresar los sentimientos. Esta conciencia permite la regulación emocional, ya sea tomando una pausa durante un momento de angustia emocional o practicando la atención plena o ejercicios de respiración. El momento para manejar un conflicto altamente cargado no es cuando estamos abrumados, sino cuando la mente y el cuerpo están lo suficientemente calmados como para acceder a nuestra propia sabiduría. La idea de Frankl es relevante aquí: aunque no siempre se puedan controlar las circunstancias o los sentimientos, sí se puede controlar la actitud y la respuesta.

La segunda categoría implica establecer límites y expectativas, lo que permite a las personas ejercer su autonomía y protegerse emocional o físicamente. La tercera es el autocuidado, que incluye dormir lo suficiente, una nutrición adecuada, actividad física y manejo del estrés. La cuarta es la construcción de significado y la conexión social: cultivar relaciones, comunidad y experiencias que aporten un sentido de propósito. Una nota importante: es fácil hablar de fortalecer la resiliencia; practicarla de manera constante es mucho más difícil.

¿Qué pueden revelar los incendios forestales de L.A. sobre la resiliencia comunitaria?

La historia aún se está desarrollando. La recuperación no es simple ni lineal, y no termina solo porque haya pasado un año. Las investigaciones sobre desastres muestran que las respuestas emocionales suelen surgir por fases. Existe la crisis inicial y la respuesta inmediata, y luego aparecen fases de efectos psicológicos que tienden a manifestarse más adelante. El impacto continuo en las familias y las comunidades sigue siendo profundo. Seguiremos viendo crecimiento y reconstrucción a medida que las personas enfrentan nuevos desafíos e imprevistos. En última instancia, es importante recordar que la flexibilidad—tanto en cómo se define la resiliencia como en cómo se practica—es fundamental para comprender la recuperación tras la adversidad.

Lea más en el Blog de Cedars-Sinai: El Poder de Estrés Saludable