Los Angeles,
18
June
2025
|
08:00 AM
America/Los_Angeles

Un Año Después del Trasplante, una Paciente con Diabetes que se Curó se Gradúa y lo Celebra

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Cirujanos del Centro Integral de Trasplantes de Cedars-Sinai Brindan una Nueva vida –y una cura—a una Paciente con Diabetes que Padecía Insuficiencia Renal en Estadio 5; Regresa con Toga y Birrete para Mostrar su Agradecimiento

La elección era helado o pastel de chocolate. 

Tras un trasplante de riñón y páncreas realizado con éxito en el Centro Integral de Trasplantes de Cedars-Sinai, Janine Roberson estaba encantada de recibir por fin la autorización del médico para comer alimentos sólidos. Pero cuando una dietista llegó a su cama del hospital y le preguntó qué postre quería con su primera comida, Roberson frunció el ceño. 

“¿Puedo comer postre?”, preguntó. "¿Sin insulina?” 

Roberson, que ahora tiene 37 años, ha padecido diabetes de tipo 1 casi toda su vida—fue diagnosticada a los 7. La enfermedad crónica acabó provocándole una insuficiencia renal en estadio 5—sus riñones estaban tan dañados que apenas funcionaban, por lo que tuvo que someterse a diálisis durante años. 

Pero hoy, 10 meses después del trasplante realizado por los cirujanos de Cedars-Sinai el Dr. Todd Brennan y el Dr. Steven Wisel, la calidad de vida de Roberson mejoró como nunca. Ya no tiene diabetes.  

Todd Brennan, MDY esos son sólo dos de sus motivos de celebración. 

El 13 de junio, Roberson se graduó con una titulación asociada en El Camino College de Torrance, California. Esa mañana volvió al Centro Integral de Trasplantes para ver a Brennan, Wisel y otros miembros del equipo de trasplantes, darles abrazos y darles las gracias.  

“Pasé por este proceso yo sola; mi familia y muchos de mis amigos viven lejos”, dijo Roberson. “Mis médicos y enfermeras fueron mi red de apoyo e hicieron posible que me graduara”. 

La graduación fue sólo otra muestra de la fortaleza de Roberson, de acuerdo con el equipo de Cedars-Sinai. 

“Janine tiene una notable capacidad de recuperación, como demuestran los muchos obstáculos que ha superado”, dijo Brennan, profesor de Cirugía. “La resiliencia la convirtió en una firme candidata para un doble trasplante de órganos con éxito, ayudó a garantizar una rápida recuperación y ahora la está ayudando a lograr sus metas.” 

Wisel se mostró de acuerdo, elogiando a Roberson por controlar adecuadamente su diabetes y mantenerse positiva en medio de muchos altibajos. 

“Janine es un ejemplo perfecto de los verdaderos beneficios del trasplante de páncreas”, dijo Wisel, director quirúrgico de Trasplante de Páncreas. "No se trata sólo de liberarse de las inyecciones de insulina, sino de una nueva oportunidad para vivir. Ha aprendido rápidamente a desarrollar su vida como receptora de riñón-páncreas, y deseamos seguir apoyándola en sus logros." 

Emocionada y Conmovida 

La decisión en 2021 de volver a la universidad ayudó a Roberson, antigua diseñadora gráfica, a superar uno de los momentos más difíciles de su vida.  

Steven Wisel, MDHabía estado en situación de incapacidad médica cuando, mientras se sometía a diálisis peritoneal—un procedimiento que utiliza el revestimiento abdominal para filtrar la sangre—en casa, sola, decidió emprender una nueva carrera. 

Está cursando una doble licenciatura en desarrollo infantil y psicología para convertirse en especialista en vida infantil, ayudando a niños con enfermedades crónicas y actuando como mentora para sus padres. Es algo que Roberson y su familia necesitaban: recuerda mucho aislamiento y miedo cuando crecía con diabetes, aunque esos momentos difíciles la hicieron más fuerte de adulta. 

Cuando decidió volver a estudiar, Roberson se acordó especialmente de su fuerza interior.  

“Había muchas citas médicas, problemas de salud, clases, trabajo de medio tiempo y prácticas, y lo manejé todo yo sola”, dice. "Muchas veces quise rendirme. Algunos pensarán que esto es sólo un colegio comunitario en el camino hacia un título de cuatro años, pero para mí, esta graduación es un gran hito. Estoy emocionada y muy conmovida". 

Altibajos 

Roberson estuvo seis meses en lista de espera para un trasplante, menos tiempo del habitual para muchos trasplantes de órganos porque hay menos personas que esperan por un páncreas. 

Janine Roberson dedicó su birrete de graduación a su difunto padre, «Pa», que fue su mayor influencia en la resiliencia. Foto de Cedars-Sinai.El 4 de julio de 2024 recibió una llamada para que acudiera de inmediato a Cedars-Sinai: Los órganos de un donante fallecido estaban disponibles para trasplante. Era justo antes de su cumpleaños. 

“Estaba tan emocionada que sabía que era mi regalo de cumpleaños enviado por Dios”, cuenta.  

Sin embargo, los sueños de Roberson se vieron truncados cuando el equipo se enteró de que el páncreas no era viable. Al mes siguiente, el equipo de trasplantes volvió a llamarla. Los órganos de otro donante estaban disponibles.  

“Tenía miedo de hacerme ilusiones”, dijo Roberson. “Cuando el Dr. Brennan entró en mi habitación del hospital, le pregunté: “¿Está pasando de verdad?” Me dijo: “Está pasando”, y me eché a llorar”. 

El 22 de agosto, la llevaron en camilla al quirófano para uno de los cinco trasplantes de riñón y páncreas que se realizarán en el centro médico en 2024. Tras 12 días de recuperación en el hospital, le permitieron volver a casa. Unos meses más tarde marcó nuevos hitos: una excursión a un cañón local y, quizá lo más memorable, ver actuar en concierto a un miembro de su grupo favorito de K-pop, BTS. Levantó un gran cartel que decía: “¡Recibí un riñón nuevo para poder estar aquí!”. 

Nuevas Metas 

Aún queda mucho por hacer, afirma Roberson. Tiene previsto escribir una carta de agradecimiento a la familia del donante de órganos, pero quiere darles tiempo para que se recuperen. También quiere experimentar más hitos que pueda compartir. 

“Quiero que sepan lo agradecida que estoy y que soy una persona digna del obsequio de su ser querido”, afirma. 

Roberson también quiere que su padre se sienta orgulloso. Dedicó su birrete de graduación a “Pa”, su mejor amigo y mayor influencia en la resiliencia. Falleció un mes antes de su graduación. 

“Siempre quiso verme sanar, y sé que le entusiasma que haga cosas nuevas, viva cosas nuevas y vea cosas nuevas”, dijo. 

Para Roberson, el 22 de agosto de 2024 fue un momento decisivo.  

Fue el día en que comenzó su segunda vida. El día en que los cirujanos le dieron la oportunidad de graduarse. El día en que eligió la tarta de chocolate. 

Más información en Cedars-Sinai Discoveries Magazine: Los Ojos Puestos en los Trasplantes