Los Angeles,
24
June
2021
|
08:15 AM
America/Los_Angeles

De glioblastoma a carreras de resistencia: una historia de tenacidad

Colin Clark residente de Hawái, cumple un año desde su diagnóstico con un calendario lleno de competencias atléticas y un renovado aprecio por los momentos cotidianos

Ver a Colin Clark, de 57 años, correr, andar en bicicleta o nadar alrededor de la Isla Grande de Hawái, notará su perfil atlético y la sonrisa que adorna permanentemente su rostro. No notarían la historia reciente de Clark: hace apenas un año, le diagnosticaron glioblastoma grado 4 en Cedars-Sinai.

"Todos somos finitos, pero un diagnóstico de cáncer de cerebro te lo presenta como una pared de ladrillos", dijo Clark, nativo de Escocia que ahora considera que Hawái es su hogar. "El diagnóstico fue muy rápido".

En las semanas previas a su diagnóstico, Clark, un ex ejecutivo de la industria hotelera, notó algunas cosas raras menores, como el temblor de su mano izquierda mientras escribía o su mano deslizándose de una mesa. Pero lo atribuyó a su estilo de vida activo y continuó trabajando a tiempo completo y haciendo ejercicio. Pero una noche después de competir en un triatlón local, Clark tuvo una convulsión. Su esposa, Natascha, llamó al 911.

Durante los días siguientes, los médicos de la Isla Grande de Hawái y los especialistas de la isla de Oahu examinaron a Clark y compartieron su sospecha: cáncer de cerebro. Pero las necesidades médicas de Clark eran complejas para la atención médica local, por lo que fue referido a un equipo de expertos en Cedars-Sinai dirigido por el renombrado cirujano Dr. Keith Black, profesor y presidente del Departamento de Neurocirugía.

En una semana, Clark estaba en Cedars-Sinai y se sometió a una biopsia.

"Tuvimos que confirmar a Colin, su esposa y su hija, Nadja, la desafortunada noticia tenía cáncer cerebral y la extirpación quirúrgica del tumor no era una opción", cuenta el Dr. Jeremy Rudnick, director de neurooncología en el Departamento de Neurocirugía y miembro del Centro de Cáncer Samuel Oschin en Cedars-Sinai, y uno de los miembros del equipo multidisciplinario de Colin. “Pero, como hacemos con todos nuestros pacientes, le aseguramos que haríamos todo a nuestro alcance y nos concentraríamos en preservar su calidad de vida. En su caso, nuestro objetivo era que pudiera volver a ponerse los tenis para correr, que pudiera nadar en el océano y que se subiera a su bicicleta para dar largos paseos".

Para Clark, la calidad de vida también significó no sagobiar a su familia con el deterioro de su salud.

“Cuando supe por primera vez que tenía un cáncer terminal, consideré renunciar al tratamiento y decidirme por las opciones para la terminación de la vida”, dijo Clark. “Lo último que quería era que mi esposa de 26 años de matrimonio o mi hija de 25 años de edad me cuidaran mientras yo estaba en cama enfermo y agonizante”.

Pero después de conocer y forjar una relación con los doctores Rudnick y Black, Clark cambió su forma de pensar.

“Decidí dedicar el tiempo que me quedaba para aprovechar al límite y construir comunidades”, dijo Clark. "Para mí, esto significa alentar e inspirar a otros pacientes a que den a la vida todo lo que tienen".

El tratamiento de Clark incluyó seis semanas de quimioterapia y radiación. Dos cirugías para disminuir la presión en el cerebro esto implicó que Clark dependía de una silla de ruedas y tenía una movilidad extremadamente limitada. Después comenzó tres semanas de rehabilitación para mejorar su movilidad cognitiva y física, se trasladó a un centro de rehabilitación para pacientes hospitalizados en ambulancia y en camilla.

“Colin, como muchos otros pacientes, fue remitido a nuestro programa porque Hawai no contaba con lugares con la experiencia necesaria para tratar las condiciones más avanzadas como el cáncer de cerebro”, afirmó el Dr. Black, quien es neurocirujano e investigador de renombre mundial. "Junto con nuestros experimentados equipos de atención, ofrecemos esperanza y curación para algunas de las enfermedades más graves".

Los Departamentos de Neurología y Neurocirugía de Cedars-Sinai tratan más de 150 trastornos neurológicos complejos y realizan investigaciones que brindan directamente a los pacientes y sus cuidadores, nuevas opciones, tratamientos y procedimientos.

“Me llevaron a rehabilitación en silla de ruedas, pero cuando salí tres semanas después, me fui caminando”, dijo Clark. “Lentamente, pero salí por mi propio pie. Este diagnóstico me ha enseñado que, es mejor empezar poco a poco y lograr el 70%, que nunca intentarlo porque no puedes llegar al 100%".

Ese no es una simple frase para Clark, sino más bien un principio de vida que prioriza cada día.

“Cada noche, Natascha y yo establecemos metas para el día siguiente”, dijo Clark. "Incluso si es algo pequeño, como ponerme la camiseta o los calcetines yo solo, ponemos nuestra energía y esfuerzo en ello".

Según el Dr. Rudnick, la tenacidad de Clark está dando frutos.

"Colin pasó de estar postrado en la cama a participar en carreras de 5 km", cuenta Rudnick. "Su espíritu es extraordinario y su determinación innegable".

Hoy, entre su régimen de quimioterapia oral e intravenosa, Clark celebra su vida corriendo y participando en triatlones, eventos Ironman 70.3 y decenas de carreras de 5 y 10 km. También dedica tiempo a hablar con otras personas que enfrentan diagnósticos similares y a apoyar a su comunidad como puede.

"Mi padre literalmente se quitaría los zapatos y su camisa para dárselos a alguien que lo necesita", dice Nadja, la hija de Clark. “Lo he visto hacerlo innumerables veces a lo largo de mi vida. Su diagnóstico simplemente ha ejemplificado las cualidades positivas, de apoyo y humildad que ha irradiado durante toda su vida”.

Y aunque Clark es el primero en admitir que han habido momentos difíciles a lo largo del año, dice que su diagnóstico también le ha traído muchos momentos de alegría, risa y diversión, y le ha permitido a su familia pasar tiempo juntos de formas nuevas y refrescantes.

“Hace un año, me dieron un diagnóstico devastador”, dice Clark. “Hoy, con mi familia, la comunidad y el equipo de Cedars-Sinai a mi lado, he vuelto a hacer ejercicio y estoy muy agradecido de estar vivo”.